Una piedra en cada mano

Nota de opinión/José Cedeño

En cada situación y contexto, la mirada impregnada de paz y la apertura que ofrece el abanico del amor permiten una comprensión más profunda y significativa de los diferentes escenarios que se nos presentan. Desde esta perspectiva, se abre la posibilidad de construir el escenario deseado, aquel que refleja nuestros anhelos más sinceros y se alinea con nuestros valores más profundos. Es como si la paz y el amor actuaran como lentes a través de los cuales podemos ver con mayor claridad y discernimiento, permitiéndonos navegar por la complejidad de la vida con sabiduría y comprensión.

No es necesario cargar una piedra en cada mano para arrojarlas a quien se cruce en nuestro camino. La vida nos presenta constantemente situaciones que podrían provocar en nosotros la reacción de lanzar esas piedras, metafóricamente hablando. Sin embargo, tener la capacidad de contenernos y responder desde la calma y la empatía nos permite evitar caer en el impulso de dañar a los demás. Es importante recordar que nuestras acciones tienen un impacto en quienes nos rodean, y elegir actuar desde la comprensión y el respeto puede generar un ambiente más positivo y constructivo para todos.

Un ejemplo claro de esta dinámica se puede observar en las redes sociales, donde a menudo encontramos usuarios que parecen estar siempre listos para lanzar críticas o comentarios negativos a la menor provocación. Esta actitud, aunque no esté dirigida específicamente hacia alguien en particular, crea un ambiente de negatividad y confrontación constante. Es como si estos usuarios llevaran “piedras en cada mano”, listos para arrojarlas a cualquiera que se cruce en su camino virtual.

Para contrarrestar esta tendencia, es importante promover un ambiente de respeto y empatía en las redes sociales. En lugar de buscar constantemente errores o motivos de crítica en los demás, podemos enfocarnos en construir un diálogo constructivo y enriquecedor. Esto implica dejar de lado la actitud de tener “piedras en cada mano” y adoptar una postura más abierta y comprensiva hacia las opiniones y experiencias de los demás.

Fomentar la empatía en las interacciones virtuales puede marcar la diferencia en la forma en que nos relacionamos en línea. En lugar de buscar constantemente el error ajeno, podemos esforzarnos por entender las perspectivas de los demás y responder de manera respetuosa, incluso cuando no estemos de acuerdo. Al hacerlo, contribuimos a crear un entorno virtual más amable y constructivo, donde las diferencias se puedan abordar de manera positiva y se promueva un intercambio más enriquecedor para todos los involucrados.

Que esa piedra en cada mano solo sirva para la construcción de las mejores ideas, y que estas puedan ser las bases de los mejores escenarios. En lugar de utilizar las energías en críticas destructivas, es posible canalizarlas hacia la generación de ideas innovadoras y constructivas. Cada “piedra” que se lleva en las manos puede convertirse en un ladrillo que contribuya a edificar un futuro más prometedor y positivo para todos.

Es fundamental cambiar la mentalidad y transformar la forma en que se enfrentan los desafíos y las diferencias. En lugar de ver a los demás como adversarios a los que atacar, es posible verlos como colaboradores potenciales en la construcción de un mundo mejor. Cuando se usan las “piedras” para construir en lugar de destruir, se abre la puerta a un sinfín de posibilidades y oportunidades para el crecimiento y la evolución tanto personal como colectiva. Amigas y amigos lectores, será hasta la próxima oportunidad con el favor de Dios. Para contactos lo pueden hacer por @Joseceden o por Facebook / José E Cedeño Gonzalez (El hijo mayor de Otilia Gonzalez).

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