Sugerencias para jugar San y no ser estafados en el intento

Ante el incremento de personas que organizan San o susu en Tucupita y los múltiples casos de estafas que se han generado en esta modalidad de ahorro, el profesional en derecho, Dr. Orlando Salvatti, ofreció algunas sugerencias personales y jurídicas para evitar ser robados.

En principio ofreció algunas sugerencias a modo personal, porque ha conocido diferentes casos de estafas en Tucupita e incluso le ha tocado ser abogado de algunas víctimas.

Exhortó a organizadores y también a los participantes del San a tener toda la información necesaria, incluyendo ubicación de las personas para obtener mayor seguridad y confianza entre todos.

Explicó que otra manera de evitar que esta cadena tenga alguna traba, es la no inclusión de personas que están en el extranjero, porque son más propensas a desentenderse y abandonar el juego.

Otra de las sugerencias es que cada organizador y participante firme un contrato que respalde la responsabilidad de cada quien, donde todos estén de acuerdo con las clausulas a cumplir y también las acciones a tomar si no se llegan a desarrollar como lo reza el contrato.

“Que se blinden a través de un buen contrato, que llamen a un buen abogado que realice un contrato donde exista la manifestación de voluntad y el acuerdo de cumplir las clausulas establecidas para que salven sus responsabilidades”, acotó Orlando Salvati.

Los organizadores deben tomar en cuenta estas sugerencias antes mencionadas, porque contra ellos impondrán algunas demandas ante el Ministerio Público si cualquier participante o este mismo, no cumple con el contrato, ya que los abogados aplicarán los artículos que castigan a las personas que incurren en estafas.

Artículo 462 del Código Penal:

“El que, con artificios o medios capaces de engañar o sorprender la buena fe de otro, induciéndole en error, procure para sí o para otro un provecho injusto con perjuicio ajeno, será penado con prisión de uno a cinco años. La pena será de dos a seis años si el delito se ha cometido: 1. En detrimento de una administración pública, de una entidad autónoma en que tenga intereses el Estado o de un instituto de asistencia social. 2. Infundiendo en la persona ofendida el temor de un peligro imaginario o el erróneo convencimiento de que debe ejecutar una orden de la autoridad. El que cometiere el delito previsto en este artículo, utilizando como medio de engaño un documento público falsificado o alterado, o emitiendo un cheque sin provisión de fondos, incurrirá en la pena correspondiente aumentada de un sexto a una tercera parte”.

Añadió que pueden aplicarse más cargos, ya que este tipo de ahorro informal organizado por estas personas no está autorizado por la Superintendencia de las Instituciones del sector bancario, por lo que, al no estar autorizado para captar el dinero del público, estarían violentando el artículo 212 de la Ley de Instituciones del sector bancario.

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