Al parecer la señora de 45 años admitió haberse excedido con su hijo de 11
Según información extraoficial, le produjo quemaduras de segundo grado al aplicarle con saña sobre los brazos un cuchillo caliente.
Nada se hubiera sabido, si una de las maestras del estudiante de primaria, no advierte las lesiones en la dermis y epidermis. La educadora le preguntó, “¿cómo había ocurrido?”, a lo que la víctima respondió, “cerró las puertas de casa para que no pudiera salir”.

En su descargo, al ser interrogada, sin aclarar por qué lo hizo, expresó, “es un niño malo”.
La señora de 45 años reside en una vivienda sin número de la urbanización El Torno, parroquia Leonardo Ruiz Pineda del municipio Tucupita, en compañía de sus tres hijos.
Los funcionarios del Servicio de Investigación Penal de Polidelta, practicaron la aprehensión en el lugar este miércoles a las 6 pm, con base en la evidencia inobjetable de la piel chamuscada.
Finalmente, le notificaron que transgredió la Ley orgánica para la protección del niño, niña y adolescente, siendo causal de retención inmediata.
El Com. Galindo Herrera, gavilán mayor del SIP, le notificó a la Com/J Milagros Cequea, jefa del cuerpo de policía estadal que, en dialogo con la dama de cuatro décadas, le explicó una y otra vez, la extinción de los métodos de crianza y corrección de los abuelos, sin que la reclusa entendiera que, amén de aquello que otrora funcionó en el hogar, la ley es la ley.
“Más allá de eso, no pude hacer”, apostilló el inquieto. El caso fue puesto a la orden de la Fiscalía Quinta del Ministerio Público en el estado.




