Un nuevo giro dio la investigación sobre el hurto a una casa en la calle Mariño al descubrir que los zapatos no son del ladrón
El propietario de la vivienda soltó la bomba este viernes, angustiando a los sabuesos, que iban bien encaminados.
Según habían averiguado, provenían de Trinidad y, o bien fueron hurtados a alguien que los trajo, o quien vino de allí, les dio “cajeta” de la buena, hasta finalmente perderlos en el robo frustrado.

Un examen somero en los laboratorios de la policía científica, halló: 5% de partículas de cemento, 5% de ADN y 90% de pecueca (datos tomados de un lector).
Por otra parte, el poseedor del inmueble, lo reforzó por los cuatro costados, por si el antisocial regresa a buscarlos. Que sepa el malhechor, que no tiene chance.
El CICPC se quedó sin pistas, a comenzar de cero. Hasta Clark Kent se peló, menuda broma les hecho el siriano.




