Ramón Noriega, defendió a Doña Bárbara

Prof. José Cedeño | Fevefusa

Hace algunos años, en una conversación Francisco Pérez, politólogo, y profesional de la comunicación de un importante medio del estado Delta Amacuro, este me expresó: -José anoche con ocasión de estar visitando tu ciudad fui a una cancha, disfruté de tres juegos de fútbol de salón, y me pareció que estaba en una competencia nacional, la calidad demostrada por los jugadores es de gran nivel, hubo mucha entrega, me parece que cualquiera de los seis equipos pudiera presentarse en competencias del más elevado nivel en Venezuela-. A quien suscribe el presente espacio no le quedó más que sonreír, y darle las gracias por lo que valoraba en ese momento con relación al fútbol de salón de Ciudad Guayana, tierra de mujeres bellas y hombres trabajadores.

Uno de esos tantos buenos referentes que ha tenido el fútbol de salón guayanés es Ramón Noriega, conocido como “pata e baba” en los ámbitos deportivos, gracias a su amigo Leo Hernández, quien lo bautizó con dicho seudónimo. «Pata e baba», es conocedor de ese futsal que se jugó desde que el fundador de dicha disciplina en el estado Bolívar, el dirigente Luis Antonio Azocar, comenzó a organizarlo. Ramón, defendía los quintetos del fútbol de salón de su querida «Doña Bárbara», como si se tratara de su familia, la pasión generada no sólo por el deporte, sino además por la identidad que sentía por su comunidad lo hacía verse, como el mejor al momento de proteger, y hacer la posibilidad de que todo fuera en favor de la gente de su querida comunidad en los sanos términos de las competencias en las cuales tuvo el honor de representarla.

Ramón Noriega, no sólo hizo fútbol de salón en las filas de «Doña Bárbara», el talento demostrado por él, le permitió enrolarse en las filas del equipo de la empresa Pivensa, organización a la cual representó en los Juegos Interempresas de Guayana. También jugó para Artivisión; Internacional; y para Caimanes del Orinoco en la desaparecida Liga Especial Superior de Venezuela. Ramón es uno de esos tantos jugadores que no han jugado en selecciones de deporte federado, pero que su calidad competitiva como jugador no tiene discusión alguna al momento de demostrarla en cualquiera de los escenarios donde haya tenido que hacerlo. Considerado un ícono en cuanto al fútbol de salón de su comunidad, esto debido que ha sabido ganarse el respeto de quienes convergen con él como vecino, deportista, y como ejemplar jefe de familia.

Es de saber que también jugó otro deporte en alta competencia, pero es posible que en otra oportunidad comentemos al respecto. Por lo pronto queda reflejar que, Ramón «pata e baba» Noriega, también es uno de los grandes, que ha tenido el fútbol de salón. Actividad que le ha dejado experiencias de agrado, así como también buenas amistades producto de la interrelación pública que genera la actividad deportiva bien llevada.

Amigas y amigos que leen el presente espacio, es necesario en muchas oportunidades hacer como el protagonista del espacio de hoy, que sigue vigente en cuanto a las acciones para desarrollarse como deportista.

Hasta una nueva oportunidad, y para contacto @Joseceden.

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