No solo se la quitó, cargó con ella hasta su casa. Allí la encontraron los agentes de Politucupita.
Si la quería prestada, pudo haber apelado a otros métodos, el del puñal en mano la condujo lineal, sin pasar por Go ni cobrar 200$, hasta el órgano policial.
Su otrora cuñada de alma, amiguis y cuasi hermana, la denunció y motivó su detención.
El hermano de una y conyugue de la otra, ¿qué hizo? Ni se metió, temeroso de salir perdiendo. En nuestra opinión, fue lo mejor.
Como la cosa fue ruda, ayer mismo ocurrió y ayer mismo los municipales la detuvieron, antes que, en Deltaven, llegara la sangre al rio.
La dama de cuatro décadas, de nombre: A. M. Marcano Mendoza, solterita y sin compromisos, pasará la noche en la comandancia, mientras los muchachos de la Com/J Milagros Cequea, finiquitan los detalles de su aprehensión.
Si algún hombre quiere ayudarla, lavando la ropa de casa, las puertas están abiertas. Le evitaría muchos problemas.



