Condiciones atmosféricas favorables pudieron contribuir a escuchar el sonido “como si estuviera sobre nuestras cabezas”
Con información de La Patilla
El rugido de los cuatro motores estuvo tan cerca, que hizo creer que cruzaba el cielo de Tucupita.

Una nueva versión suministrada por un reconocido medio de comunicación digital, pone nombre y apellido al aparato, además de agregar otras cuatro aeronaves al desplazamiento múltiple frente a las costas de Venezuela.
Con base en una información extraída de la aplicación FlightRadar24, se trató del “avión de reconocimiento estratégico RC-135W Rivet Joint (matrícula 62-4132), operando bajo el indicativo ALBUS39 al este del Delta Amacuro”.

Al susodicho, se le habrían sumado “cuatro aeronaves militares identificadas con los códigos de llamada PARTY11 (AE58BC), FELIX12 (AE1ABF), LION11 (AE53C0) y LION12 (AE53C1)”, todas integrantes de las fuerzas militares norteamericanas.
Su localización se produjo en virtud del encendido de los transpondedores, equipo que responde a las señales de radar enviando informaciones específicas sobre su localización, algo inusual en este tipo de aviones espía, cuyo objetivo es operar a escondidas.

A pesar de haberse desplazado -en teoría- a más de 100 kilómetros en línea recta de la capital deltana, el silencio de la noche, la menor cantidad de turbulencias y un techo atmosférico bajo fueron determinantes, como dijo una especialista en el tema, para “escucharlo sin verlo, como si estuviera sobre nuestras cabezas”.



