Un grupo de deltanos residenciados en Trinidad y Tobago ha estado trabajando el doble de su jornada habitual con un objetivo urgente: reunir el dinero rápidamente para pagar la renovación de su permiso ante las autoridades de migración.
De acuerdo con Dexi Nieves, quien reside en la isla desde hace más de cuatro años, el costo de este trámite asciende a 700 titis, 100 dólares estadounidenses.
La fecha límite para cancelar este monto es a mediados de febrero, lo que ha generado una carrera contra el reloj para muchos ciudadano trabajando el doble, ya que además muchos deben pagar alquileres, servicios públicos y ayudando a sus familiares en Venezuela, en este caso Tucupita.

Nieves, de 32 años, relató que su rutina actual es extenuante. Tras cumplir sus labores diarias en un restaurante de Puerto España, se dedica a realizar trabajos extras, como la limpieza de terrenos, para completar el dinero.
Al igual que ella, otros deltanos han optado por trabajar turnos seguidos y prescindir de sus días de descanso para asegurar su estatus legal y evitar posibles deportaciones.



