Luis Eduardo Martínez: Sin aumento salarial no habrá recuperación económica

Nota institucional

Ya se ha dicho suficientemente: la economía venezolana colapsó. En un siglo sólo a Liberia le ha ido peor.

El PIB se derrumbó en más del 80 % y el PIB percapita cayó al mismo ritmo a una quinta parte de lo que era antes de la llegada de Chávez al poder.

Modelo económico fracasado y sanciones extranjeras se combinaron de manera casi perfecta para arruinar a un pueblo que no se merece esta dramática situación.

2024 debe ser año para que las cosas cambien. Las elecciones presidenciales a realizarse en el segundo semestre -lo más probable en octubre- permitirán decidir, en paz, el mañana común.

Venezuela puede y debe ser el mejor país del mundo, y a partir del 2025 un nuevo gobierno -con una visión radicalmente distinta- debe fijarse como primer objetivo alcanzar tan pronto sea posible el bienestar generalizado de nuestra población y para tal es obligante garantizar ingresos dignos para todos.

Pero esperar doce meses es demasiado para los millones que carecen de tanto, para los padres de los niños que se acuestan sin comer, para los abuelos que no pueden comprar una medicina mucho menos pagar un tratamiento médico, para los muchachos que planean marcharse sumando miles más al éxodo terrible de los últimos tiempos.

Nada más importante hoy que mejorar el ingreso de los trabajadores, que aumentar significativamente los sueldos, salarios, jubilaciones y pensiones y hacerlo en principio con los del sector público y los jubilados y pensionados que son los que perciben montos que rayan en la limosna.

Cinco millones y medio de trabajadores a distintos niveles en la administración pública y cuatro millones y medio de pensionados y jubilados sobreviven a duras penas mientras que el presupuesto de la nación recientemente aprobado por la Asamblea Nacional suma un monto superior al equivalente a doce mil millones de dólares con respecto al 2023, pudiendo ser todavía más si se cumplen las estimaciones de Pdvsa, de llevar la producción petrolera a un millón de barriles diarios.

Hoy hay dinero para beneficiar de inmediato con mayores ingresos a diez millones de venezolanos lo que repercutirá positivamente en nuestros restantes compatriotas.

Mejorar el ingreso de los trabajadores del sector público y de los jubilados y pensionados potenciará la recuperación de la economía lo que debería derivar en aumento del ingreso de los trabajadores del sector privado y en la generación de nuevos empleos.

Mejorar el ingreso disparará el consumo y al aumentar el consumo el empresariado privado y los emprendedores aumentarán la oferta, elevando el uso de su capacidad instalada que bastante por debajo de sus capacidades ahora está.

Mejorar el ingreso elevará la productividad: trabajadores mal pagados poco pueden rendir.

Mejorar el ingreso es asegurar mejores condiciones de vida para la gran mayoría de nuestra población.

¿Qué hay que procurar mayor inversión para que la recuperación económica sea sostenible? Pues claro que sí, por favor, nadie lo discute, pero es desconocer realidades creer que con los altísimos niveles de incertidumbre y desconfianza existentes se pueden asegurar los ingentes capitales que se requieren para el despegue posible.

Escribo estas líneas a pocas horas que el presidente Maduro presente la memoria y cuenta de su gestión 2023 al Parlamento nacional. Si bien esta corresponde a lo ejecutado en el período indicado, es una oportunidad excepcional para anunciar un aumento significativo de sueldos, salarios, jubilaciones y pensiones.

Presidente Maduro, los trabajadores del sector público, los jubilados y pensionados bien merecen mejores ingresos. Está en sus manos.

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