Por: Joseph Palacios (Psicólogo Clínico – UCV).
Para la psicología actual ciertos procesos de la sociedad moderna representan retos importantes, es insoslayable visualizar como ha ido cambiando y transformándose el sistema de valores humanos, que se justifica en una retórica nutrida que impone lo material por encima de lo espiritual, la necesidad del consumo produce elevados niveles de abstinencia, las Tecnologías, Información y Comunicación son sin lugar a dudas la mayor droga que ha producido el mundo y que lamentablemente llego para quedarse. Hemos avanzado mucho tecnológicamente pero hemos involucionado en aspectos y cualidades esenciales del ser humano.
El pensamiento crítico y la capacidad de disentir yace amenazada por la sugestión, manipulación y coacción de la información, donde en muchos casos la lógica termina siendo torturada, el leer y escuchar activamente se ha convertido en una práctica inusual, la irresponsabilidad en el manejo de la información por parte de los medios de difusión masiva de información está a la orden del día, cada termino que se publica ocasiona reacciones cognitivas, conductuales y emocionales en quienes consumimos la información mayormente sesgada de estos portales web, el estrés y la ansiedad, así como la depresión, son parte de este proceso que se ha convertido en patrones de comportamiento que alteran a diario nuestra psique humana.
En Delta Amacuro un grupo de Psicólogos estamos laborando desplegados en diferentes áreas, en los centros de salud, en las universidades, orientando como docentes, en las comunidades participando en proyectos ejecutados por diferentes organizaciones brindando apoyo psicosocial a las poblaciones vulnerables (niñez, adolescencia, la mujer, adultos mayores y la familia), en instituciones del sistema de justicia atendiendo fundamentalmente a víctimas, en el sistema de protección de niños, niñas y adolescentes, en consulta externa en centros de salud públicos y privados, en primera línea brindando los PAP primeros auxilios psicológicos y atención psicológica a los pacientes hospitalizados.
La psicología, enigmática, ahora es dominada por un numeroso grupo de capacitadas mujeres quienes dignamente la representan, poco somos los hombres que nos interesamos en lo profundo del estudio de la conducta y la mente humana. Lo cierto del caso es que aun y con un panorama adverso, la psicología resiste, se adapta, se ocupa y discute la nueva ley de salud mental, se reinventa, se hace cada vez más visible y necesaria en diferentes ámbitos. Ya el mito retrogrado de que quienes van al psicólogo es porque están locos fue superado afortunadamente.
El 22 de noviembre DIA DEL PSICOLOGO VENEZOLANO , se conmemora una fecha importante para nuestro gremio, que aunque en el Delta no es numeroso venimos realizando un trabajo de hormiguita en tiempos de crisis, estrés, ansiedad y elevados niveles de depresión, donde las diferentes condiciones especiales de nuestros niños con diversidad funcional son cada vez más frecuentes, nuestra vocación y calidad de servicio nos conmina a ayudar al prójimo, ir al psicólogo no es cosa de locos, es cosa de personas cuerdas que tienen problemas como los tenemos todos, y que muchas veces necesitamos una persona totalmente confiable con quien hablar, con quien desahogar nuestras penas, libres de prejuicios, libres de regaños e reproches, porque lo que se busca son soluciones y no problemas, ese es el rol fundamental de un psicólogo orientar, ayudar a que las personas alcancen un estado de bienestar psicológico que les permita superar resilientemente las dificultades que pudieren estar viviendo.
Según las proyecciones de la Organización mundial de la salud para el año 2030 serán la ansiedad y la depresión las principales causas de incapacidad laboral, siendo estas patologías eminentemente psicológicas y psiquiátricas, que en muchos casos son prevenibles con la intervención a tiempo de profesionales de la salud mental y redes de apoyo que brinden los primeros auxilios psicológicos PAP.
Es necesario que los organismos públicos y privados destinen medios y recursos económicos para abordar tan importante tema, ya que se habla no solo del bienestar mental de algunos individuos sino del bienestar psicológico de un colectivo difuso e indeterminado, de una sociedad que requiere tener cada día mayores niveles de bienestar biopsicosocial, la clave para prevención de trastornos mentales y del comportamiento parece estar enfocada en tener un estilo de vida saludable, a través de las prácticas individuales y grupales que fomenten de forma positiva la interacción en actividades que nos permitan adquirir mayores niveles de resiliencia ante las adversidades personales y sociales del devenir del día a día.
Para afrontar los retos que nos presenta la sociedad actual con el tema de la crisis de valores, el uso exacerbado de las medios tecnológicos, ambientes laborales tensos, la disfunción familiar, el estrés y la ansiedad en los distintos niveles, la depresión, el duelo migratorio, las cada vez más frecuentes condiciones del neurodesarrollo y de diversidad funcional en niños y adolescentes, las dificultades y carencias emocionales de tantos niños y adolescentes que no cuentan con sus padres porque estos yacen fuera del país en procura de mejores condiciones de vida.
Nosotros los psicólogos recomendamos la práctica de actividades deportivas y recreativas, la ampliación de los vínculos y relaciones sociales evitando el aislamiento, la participación en actividades de orden comunitario y de voluntariado, una mayor comunicación y unión familiar, recomendamos fomentar actividades de formación y capacitación en cursos y saberes, desarrollar la capacidad de escuchar con la finalidad de promover una comunicación asertiva que nos permita resolver conflictos a través del diálogo y del entendimiento enmarcado en una cultura de paz.
En definitiva, ir al psicólogo es quererse, amarse y respetarse uno mismo, tanto como para buscar orientación profesional CERTIFICADA para prevenir y proteger nuestra salud mental, evitando el intrusismo de personas que no son psicólogos y pretenden usurpar nuestras funciones. Tengamos presente que la prevención es una cura anticipad.


