Hugo Ramos a la izquierda, con camisa blanca / Foto: archivo.

Hugo Ramos, el warao que busca ser el seleccionador de voleibol femenino del Delta para verlas triunfar

“Teníamos para ganar, pero ellas tenían más estatura y eso fue nuestra debilidad, pero las waraos allí, lucharon hasta el final. Perdimos, pero en el fondo Delta Amacuro siempre fue campeón”, relató Hugo Ramos, un profesional indígena que se ha posicionado como uno de los entrenadores más destacados en el voleibol femenino. Él todavía recuerda las dos veces en las que estuvo a punto de ocupar dos primeros lugares nacionales. Estos triunfos iban ser dedicados a su tierra.

Nació en el hospital de Tucupita, pero es de Araguaimujo, la comunidad aborigen más influyente del estado Delta Amacuro. No fue un destacado estudiante. Terminó graduándose de bachiller a través del sistema de “libre escolaridad” con el “hermano Pedro”. Lo logró por medio de esta modalidad después de haberlo intentado en el colegio privado María Natividad Herrera de Cotúa, en el liceo Néstor Luis Pérez, otro en Anaco, estado Anzoátegui, pero también había estudiado en un colegio religioso de los Hermanos Maristas en la población de Santa Catalina, al sur del Delta. Ahora es profesor intercultural bilingue.

Le gustó el futbol de salón hasta sus 13 años. De hecho, fue su deporte favorito hasta esa edad, y aunque intenta ver por todos los medios posibles la actuación de su crack CR7, Cristiano Ronaldo, lo de él es el voleibol.

También jugó básquet, y esto fue lo que- a su juicio- “lo estiró” un poco. Una ventaja que supo aprovechar ante los demás chamos de su edad, porque era uno de los más altos, estatura que lo catapultaría como uno de los mejores rematadores del equipo de voleibol al que perteneció a sus 15 años.

Era un jugador clave en el equipo local de Araguaimujo de nombre, “Jesús Alberto Medina”, pero a sus 24 años de edad, lo invitan a asumir la dirección técnica de la selección femenina del mismo equipo que le había dado la oportunidad de jugar. Bajo esta responsabilidad permaneció al menos 6 años, pero Hugo consideró que debía avanzar, por lo que decidió fundar su propio grupo de jugadoras, chicas juveniles que dirigiría hasta lograr varios triunfos.

En el 2010 se  convierte en el técnico de su propio equipo de nombre “19 de marzo”, la fecha que data la fundación de Araguaimujo, su comunidad.

Tras haber triunfado en varios encuentros en los caños del Delta, y «19 de marzo» convertirse en uno de los equipos de voleibol más invictos de las últimas décadas, avanzó hacia torneos celebrados en Tucupita, donde también obtuvo dos importantes copas solo en el 2018.

En el 2013 solicitan a Hugo Ramos dirigir la selección escolar femenina de voleibol del estado Delta Amacuro. Él aceptó y viajó junto a un grupo de niñas- que él había seleccionado y preparado-  a Lechería,  estado Anzoátegui.

Una vez allí, el Delta avanza victorioso a la gran final en el choque de voleibol de playa. Entre las niñas se encontraban dos indígenas waraos, a quienes Hugo preparó por separada con los reconocidos hermanos Malpica, ya que las aborígenes, a diferencia de sus compañeritas, no dominaban algunas técnicas de esta disciplina, pero en la modalidad playa.

La final había llegado en Lechería. Las deltanas, al mando de Ramos, se enfrentaban a Mérida. Las de Tucupita estaban allí: Hugo las vio como unas campeonas. Las alentó, les recordó algunos últimos detalles técnicos, y comenzó el juego.

Primer set: victoria para Mérida 21 a 19. Segundo set: victoria para el estado andino nuevamente 21 a 19. Las deltanas daban lo mejor de sí, pero sus bajas estaturas no estuvieron  a su favor. Al final, cuando estaban por caer, todos los anzoatiguenses se volcaron a apoyar a las de Delta Amacuro.

Mérida terminó llevándose el triunfo, pero el Delta, aquel estado dirigido  por un indígena warao, ocupó un digno segundo lugar, por encima de otras entidades.

Pero no fue el único segundo lugar nacional para Hugo Ramos, el seleccionador de un equipo local de voleibol femenino, pero  a quien ya le han confiado el Delta en competencias fuera de la entidad, en varias ocasiones.

En el año 2018, durante la celebración de los juegos comunales en Barquisimeto, también llevó al  estado Delta  Amacuro a la final. Esta vez, junto a un equipo de niñas de 11 y 12 años de edad, se vieron las caras con las jugadoras de la entidad anfitriona.

“Teníamos para ganar, pero ellas tenían más estatura y eso fue nuestra debilidad, pero las waraos allí, lucharon hasta el final. Perdimos, pero en el fondo Delta Amacuro siempre fue campeón”, relató Hugo Ramos, quien se prometió así mismo- al ver a las deltanas llorar- redoblar sus esfuerzos para, en un nuevo encuentro, verlas llorar, esta vez de alegría.

Hugo Ramos es de los que considera que el voleibol debe organizarse en la entidad. Observa desunión y poco apoyo. Sugiere que, si hubiese más promoción de esta disciplina, de pronto se convertiría en uno de los deportes emergentes, así como lo ha logrado la directiva del futbol de salón, a quien admira su gestión.

El indígena justo ahora aporta su grano de arena, invitando a entrenar a féminas de 14 años. Intenta preparar a una nueva generación de jugadoras  con las que aspira algún día representar al estado Delta Amacuro, para verlas triunfar bajo su tutela.

Hugo Ramos: 04148727989. Lugar de entrenamiento: cancha de Manzur Zorrilla de Delfín Mendoza, desde las 4 pm, de lunes a viernes.

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