Se trata del hijo de igual nombre de quien fuera jefe sindical por casi dos décadas en la alcaldía capital
De haber estado vivo, López no lo resistiría, amaba su prole.
Varios de sus familiares expresaron un sentido pesar en redes sociales, sin especificar las causas de la muerte.

Según información extraoficial, fue asesinado empleando para ello un arma de fuego.
Carentes de fuentes veraces, es nuestro rotundo deseo que no haya ocurrido y el joven siga presente.
En junio de este año, conmemoraremos dos años de la desaparición física del patrón de los obreros. Ausente de la casa sindical, ninguno de los sucesores ha logrado alcanzar los niveles de popularidad y compenetración con la masa laboral que tuvo López.
La melena plateada, la voz ronca, la gestualidad inquieta y el eterno paseo cotidiano, yendo y viniendo entre las calles Amacuro y Delta -alcaldía y sindicato-, fueron su marca de fábrica.
Por el respeto que le tuvimos, aspiramos que se trate apenas de un rumor, sin base ni fundamento.




