Fue ultrajada y golpeada hasta morir dama warao hallada en Guasina

“La dama de los cabellos bellos”, como la bautizara un funcionario policial, fue plenamente identificada, gracias a los testimonios ofrecidos por familiares y allegados al CICPC, pudo determinarse que se trata de Luciana Moreno Morillo de apenas 18 años, con residencia en Deltaven, municipio Tucupita.

No se equivocó el agente, la profusa cabellera de color negro azabache, larga e intensa cual corona de flores primaverales, tenía un inconfundible origen, la víctima pertenece a la etnia warao.

Según la data aproximada de muerte, en función del grado de descomposición, tendría unas 48 horas fallecida. Una nuevo hipótesis, al calor de los recientes descubrimientos y del primor con que vestía, apunta a la posibilidad de que salió a “rumbear” el viernes en la noche, quizá en Agua Negra, Cocuina o el paseo malecón Manamo, los tres lugares en que hubo festividades públicas y emparrandada con algún desalmado, fue víctima de sus bajos instintos.

Luciana presenta una fractura en el cráneo y la boca rota de la forma en que se manifiestan los labios leporinos, abierta por la mitad. Según las opiniones recabadas entre especialistas, una hemorragia cerebral producto del traumatismo cráneo encefálico severo, pudo haber ocasionado su deceso.

La joven deja una hija de 3 años, que estaba bajo su cargo. Los padres no habían notificado la desaparición al pensar que podía haberse quedado en casa de un familiar o de amigos y no tuvo forma de avisar, por eso no se atrevieron a dar un primer paso y acudieron únicamente con la intención de descartar cuando alguien les dijo que habían encontrado el cuerpo de una mujer joven, rogando que no se tratara de su retoño.

La realización del examen médico forense determinó que existen indicios de abuso sexual, aun cuando la víctima fuera hallada con la ropa puesta. Un funcionario policial especuló “algo salió mal, en un momento determinado se originó un problema y el victimario la golpeó con tanta fuerza, que terminó causándole la muerte. Luego la vistió y se deshizo cobardemente de ella”.

¿Cómo fue a parar a esa cañada adyacente al muro de contención en Guasina?, es uno de los primeros misterios a resolver, tomando en cuenta que se encuentra a cierta distancia de la comunidad en que residía, y tanto las celebraciones patronales del viernes como la festividad del malecón, se ubican relativamente lejos del lugar de liberación del cuerpo.

La humanidad inerte de Luciana fue divisada por una niña que iba a botar un pañal en la parte trasera de la vivienda familiar el pasado sábado en horas de la mañana, a partir de ese momento se activaron los mecanismos para que fuera trasladada a un ámbito policial y se realizaran las experticias de rigor. Luego se produjo la identificación efectiva y por último, en virtud de su descomposición, el precipitado entierro.

Ahora comienza una etapa del proceso que requiere de la colaboración de todos los que puedan -y deban- ofrecerla, se inicia el desplazamiento a lo largo del extenso carril que conlleva a la aplicación de la justicia. Empieza la fase en que deben determinarse las responsabilidades y sacar de la calle a él o los aberrados que cometieron tan atroz crimen. La sociedad en pleno debe procurar que ello suceda. Aquel que haya visto o sepa, bajo la premisa de que entre cielo y tierra nada permanece oculto, quien o quienes lo hicieron, deben sentirse apremiados a contribuir. En el CICPC los esperan.

 

Compartir contenido

Vamos a encontrarnos en Telegram https://t.me/Tanetanaedelta