Es docente en Venezuela, por eso debe vender tetas para sobrevivir

Toda Tucupita lo ha visto recorrer los espacios deportivos, las calles y escuelas con una bicicleta y su termo, donde lleva las tetas; un tipo de helado casero. Es un docente destacado, pero se ha dedicado a la venta de estos productos porque su salario no le alcanza.

Él es Julio Ordaz, profesor de matemáticas que actualmente presta su servicio en el liceo bolivariano Dionisio López Orihuela de la capital deltana y, al igual que otros profesionales, empezó a rebuscarse vendiendo helados caseros.

Ordaz asegura que ya tiene 3 años dedicándose a la venta de tetas en las calles de Tucupita, un trabajo informal que tomó obligado porque no podía cubrir sus necesidades básicas ni ayudar a sus hijos con su salario de docente.

“Apenas el sueldo mío es de 230 bolívares quincenal, sabemos que con la situación que tenemos no alcanza, entonces me he dedicado a la venta de tetas en esta bicicleta recorriendo las calles, para tratar de solucionar la calidad de vida”, manifestó el profesor Julio.

El docente lamenta que nunca pensó que iba a llegar a trabajar de esta manera, ya que no descansa lo suficiente e intenta estar en todos los eventos deportivos para poder promocionar sus helados caseros, porque vive de eso.

Con este trabajo que ahora emprende el profesor ha podido ayudar a sus dos hijos mientras cursan estudios en diferentes universidades, uno que está por graduarse de médico y otro está iniciando estudios en la UTD Francisco Tamayo.

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