Elina Cotúa luchó por su vida

Las heridas en la cara posterior de los brazos y a nivel del pecho, denotan la dura lucha que sostuvo la Dra. Elina Cotúa por salvar su vida.

Posiblemente fuera herida con dos objetos punzo penetrantes, uno de ellos un cuchillo, lo que no la refrenó en lo absoluto.

Mujer de férreo carácter y determinación de acero, no se quedó pasiva ante la arremetida de los antisociales.

Puede que le hayan tendido un cebo, ya que era sumamente cuidadosa a la hora de realizar una “carrerita”.

Quizá la engañó la apariencia de la persona, puede que la haya solicitado una mujer en compañía de un hombre y eso la tranquilizara, para luego encontrarse con la dura realidad de un atraco.

Días atrás en la urbanización en que residía se produjo el intento de robo de un vehículo de características similares, lo que lleva a presumir que fue un robo por encargo.

Recientemente dijo a sus cercanos que sospechaba que la seguían, lo que induce a pensar que la estaban “cazando”.

Según informaciones recabadas en el entorno policial, las investigaciones estarían bien encaminadas acercándose a la verdad del hecho. “Es cuestión de días, quizá de horas”, escuchamos decir.

El impacto que produjo el caso en el colectivo deltano e incluso en el ámbito medico a nivel nacional, hizo que los investigadores del Cicpc se dediquen a tiempo completo, día y noche, tratando de esclarecer el crimen cuanto antes.

En virtud de su trayectoria, en franco reconocimiento a sus méritos como persona, galeno, trabajadora, madre y amiga, y honrando la forma heroica en que enfrentó la hora final, el domingo, día del Medico, sus colegas le rendirán un sentido homenaje.

Su tránsito vital estuvo signado por una ética laboral inquebrantable, que reconocen propios y extraños. “Demostraba su valía con el ejemplo, antes de indicar algo lo hacía, luego instruía lo que se debía ejecutar, no había forma de reprocharle nada”, nos comentó el Dr. Oswaldo Brito, quien tuvo la dicha de contarla entre sus subordinados y luego como su jefa.

Lo mismo manifestó la Dra. Mar Medina, presidenta del Colegio de Médicos, para la que Elina fue fiel reflejo de la entrega y dedicación a la salud de los demás, “no había nada que la detuviera cuando se trataba de cumplir con su labor y jamás levantó la voz a nadie, sencillamente conversaba e ilustraba con argumentos y razones las acciones a seguir, fue un baluarte de la ciencia médica”.

A una semana de haber sido descubierta su humanidad inerte, aporreada y afectada por la maldad y el abandono, tan al contrario del trato amoroso que dio a los cuerpos de sus pacientes para sanarlos, los deltanos esperan con ansiedad la captura de los responsables en procura de dar cierre a las llagas abiertas de una herida social, cuyo dolor habrá de caminar por siempre en nuestras entrañas.

Recordatorio

Las autoridades demandan de la población toda la colaboración posible para dar con los presuntos responsables, habida cuenta la sensibilidad que ha despertado en los deltanos la trágica muerte de una figura de la talla de la Dra. Cotúa.

El Cicpc cuenta con un numero de contacto: 0800-CICPC-24 / 242.72.24, que garantiza total confidencialidad y protección al denunciante.

En caso de tener reservas en ese sentido, se insta a escribirle a los medios de comunicación para que estos tiendan puentes con las autoridades a fin de esclarecer el homicidio.  

En definitiva, se agradece honda y profundamente el apoyo que puedan prestar.

 

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