Arnold Suarez preside desde el 1 de febrero IMATUR (Instituto municipal de Turismo)
Al más leal de corazón a la ex gobernadora, le atravesaron con una daga el órgano vital, dividiéndolo en dos pedazos.
Con la nostalgia todavía a flor de piel, por la salida intempestiva de quien fuera su mentora, tendrá que hacer de tripas coraje, colocarse una venda en los ojos y trabajar ciegamente para aquel que simboliza, en virtud de su apellido, el rival mas acérrimo de la doctora.

Es, oficialmente, el primero de los directores de alto rango del Ejecutivo estadal anterior, en ser considerado por los del otro bando.
Con una foja de servicios encomiable al frente del Turismo, como autoridad única de área, puede darse el lujo de manifestar a viva voz, haber sido escogido por los méritos acumulados.
Lo salvan de los malos pensamientos y las grandes injurias de los infiernos de los pueblos pequeños, sus logros indiscutibles en la proyección del estado.

Con la certeza de que lo hará bien, forma parte de la fuga de talentos, que, en vez de esperar decidió dar un paso adelante, poniendo a disposición de un nuevo patrón, las capacidades adquiridas, los talentos desarrollados y, por qué no, la buena índole que le viene de casta, a imagen y semejanza de sus padres.
Felicitaciones Arnold.



