Algunos deltanos que viven en los barrios de Tucupita manifestaron entre risas este miércoles 3 de diciembre que, debido a las fuertes lluvias que han caído en la entidad, han optado por adquirir botas en lugar de zapatos, ya que el barro se hace presente apenas cae un “chaparrón”.
De acuerdo con Antonio Ramos, vecino de la comunidad 23 de Febrero, tuvo que comprar un par de botas el pasado viernes para enfrentar el barro que se forma cuando llueve, pues asegura que los zapatos se dañan rápidamente.
Ramos comentó, también entre risas, que lo que estrenará este 24 y 31 de diciembre será su par de botas en vez de zapatos. Explicó que, para salir a la parada a unos 200 metros desde su casa, debe hacerlo descalzo para evitar que sus zapatos se llenen de barro.
En ocasiones, algunos transportistas no permiten que los usuarios aborden sus unidades por temor a que se ensucien de barro “¿De qué sirve tener un zapato nuevo para la Navidad, si no puedo caminar por mi barrio inundado?”, expresó.
Por su parte, José Reinosa, de Las Lomas en San Rafael, también aseguró que optará por comprar botas en lugar de zapatos para estrenar en las fechas decembrinas.
“Prefiero comprarme unas botas o andar en cholas, y guardar mis zapatos para cuando el barrio esté seco”, afirmó.
Reinosa dijo que, al igual que él, muchas personas han decidido adquirir botas porque el barro no les permite caminar con calzado.
Pedro, vecino de La Chivera, también dijo que las botas son resistentes, seguras y todo terreno para estas ocasiones, lo que las convierte en una opción cómoda para caminar en su comunidad.
Un par de botas en Tucupita oscila entre 20, 25 y hasta 30 dólares dependiendo la marca.
No obstante, caminar por calles anegadas, con charcos persistentes y suelos blandos, se ha convertido en un reto para quienes no cuentan con aceras ni vías transitables.
Aunque algunos vecinos han colocado escombros para facilitar el paso, esta medida no ha resultado efectiva, pues el agua sobre pasa y los puentes improvisados no han servido de nada.


