Iracundo le formuló esa pregunta a su pareja en medio de una discusión hogareña
En realidad, fue más allá, obligándola a bañarse. Fuera de sí, le reclamó por, supuestamente, haber llegado unos minutos después de culminar la jornada laboral.
La dama, funcionaria publica de un órgano cívico militar, se escapó como pudo, denunciándolo en la municipal. Desde que tienen vehículos nuevos, son los preferidos por la ciudadanía.

Veinte minutos luego, sobre las 10 pm de este lunes, el presunto agresor ingresaba al comando central del Sheriff Romero, con la cabeza gacha y el corazón apesadumbrado.
Convicto y confeso de haber sido arropado por el demonio de los celos, negó los cargos manifestando que solo fue un llamado de atención, una pequeñez nada más.
El Sheriff, que haría mucha plata si montara un consultorio sentimental, de tantas peleas de pareja que llegan a su despacho, le comentó lo que a todos los que ingresan por la misma causa, existe una Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que es peor mil veces, que el diablo de la desconfianza.
El pobre hombre aun no la leyó, si sale de esta, le juró que la estudiará hasta aprenderla de memoria. Al Rey David, en la mole azul de la Guasina, le corresponde la continuidad judicial del caso.




