Fue uno de los jugadores más mencionados en las transmisiones deportivas
Francisco Pérez
El muchacho de Cocuina, comunidad campesina de la parroquia Virgen del Valle, municipio Tucupita, obtuvo el tan anhelado reconocimiento universal, constituyó una barrera infranqueable.

En el partido de la eliminación del mundial sub 17, con derrota 2 por 1 ante Corea del Norte, propiciada por un injusto penal cuando la jugada con tiro al arco se había completado, la imagen del 13 deltano fue captada en numerosas ocasiones impidiendo el paso de los atacantes rivales.
“Largando la chica” diríase en criollo, visiblemente agotado, boqueando en procura de aire, el DT Vizcarrondo lo mantuvo en cancha, como garantía de una defensa solvente en su sector de campo.

Cual, si fuera un atacante proyectándose al arco -algo que hizo a menudo-, los narradores lo mencionaban con nombre y apellido en cada acción a su cargo. Aun siendo intrascendente, relataban con énfasis la intervención de Fuentes.
Bajo de estatura, con potencia en las piernas, rapidez en los desplazamientos y complexión fuerte, iba a por todas con la velocidad del rayo, cortando los avances contrarios.

El moreno humilde, sencillo y trabajador, como lo definiera el “Vizca”, se despide con olor a gloria, presagiando un enorme y promisorio futuro.
De Cocuina para el mundo, dirán los cocuineros. Un nuevo Machís originario de la tierra del warao.



